viernes, 19 de febrero de 2016

Daniel Arias

               Pintura de Joel Rea

4
Dime que es fácil
agujerear el corazón del niño
y verlo sangrar…
Dime que el pulso alucinado
vestido de terciopelo rojo
no ha deshabitado el futuro,
enséñame la idea nueva
porque hay una máscara que viene
y el decreto celeste se ha demorado.
Cuenta tus fragmentos
los vértigos errantes
y la inmensidad creciente de los días.
Debajo de las bocas vive la palabra
de pronto polvo demasiado leve,
procesión de caminos largamente blancos
entre el amanecer y los cangrejos,
junto al refugio de la sangre.
Ocúltame el baile de la sombra
en su gruta de aguas,
no quiero ángeles en laberintos,
no quiero tocar una cascada de enrulados ecos
demasiado distantes.

Dime que los resplandores
no son efímeros cuchillos
debajo de la cifra,
dime que volverás
sobre un bisonte gris por el aire
para quedarte en este río,
aquí reflejado,
largo sueño sobre el agua. 
5

Con su voz de pájaro delgado hasta el suelo
todas las mañanas abraza el relámpago de las horas.
Su corazón escala los tiempos
y nunca puede hablar,
tiene palabras llenas de metal,
vapor encolumnado,
método y disciplina, aceite y blasón,
torbellino de infinitos
y nunca puede hablar.
La palabra, esencia y misterio en el amor
deja huella, magia y luz,
y ahora,
con el vértigo noble de la caída
tampoco dice adiós,
del brillo cerrado de sus ojos
huyen ángeles violetas.
6

Busco en el corazón el arpegio luminoso
la decisiva levedad
el bailarín solitario y su aire gris de ángel
polen sobre la tierra.
No en el fuego o en las altas escalas
no en el viaje circular de la locura
busco en la corriente oscura
ese río de aceitados corredores
un caer continuo en espirales largas.
Busco en el sueño los rincones vacíos
y las torres blancas de la memoria
la nave abrasada por estrellas
la sal marina del naufragio
en apagados murmullos de espuma,
busco a los pescadores que hundieron
su encantamiento sin brújula
busco las redes
la llave del arca
y en la sombra el arco leve
en su quietud,
en soledad perpetua,
busco a Dios.
 Del libro Cielos paralelos

Beatriz Arias

 














Pintura de Ian Malaj


La nieve me puebla,
soy una constante canción
de cuentos viejos.
A veces me destierro
en una comunión
de árboles cantores.


Desde donde alumbras el parto
de mis tristes palabras?
Aquí muero,
inaugura una flor
de mi último diciembre.


Voy dejando en los cuentos que inventa el aire
mi hora circular
y en su racimo de sueños conjugados
la inconclusa canción de una violeta.


Del libro  Y LA LLOVIZNA LEVE

Ezequiel M.Buono

                                 Pintura de  Tetsuya Ishida
Palomas
Escapaste para ser
el alma mas descuidada
sumergiste tus infiernos
y volaste hasta perderlos
Vagando con el sol
parando en cada encuentro
dispersando el sentimiento
y la sed de cordura
Cae el sol, cae la paciencia
cae el brillo que animó
queda el miedo que rodea
suplicando un alma ajena
Congeniando con palomas
te rodean los que sufren
seres que viven al margen
de la vaga soledad
Altiplanos que engañaron
tu confianza en crisis
hoy detienen tu desvelo
los pastores del control


Me voy yendo

Me voy yendo, siento que cumplí y por eso me voy. El rencor me esquiva como también me esquiva cualquier sentimiento negativo que intenta empañar mi mirada nostálgica. No hay tiempo perdido ni reproches de salida, hoy me invaden los mejores recuerdos, miles de vivencias que me dieron mas motivos para creer que lo que uno crea con el corazón siempre algún alma va a tocar

Franco del Campo



RECORDANDO CHASCOMÚS

Tal vez haya sido su simpleza,
sus medidas y exactas palabras,
su corazón de delicado resplandor….
Las caricias del viento
se entretienen en sus tibias mejillas…
La sombra erguida vuelve,
y se desvanece en la tarde.
Laguna de mansos colores.
Descubro que estar no es
necesariamente hablar.
Sus ojos dialogan con los míos
y me sorprendo al saber
que somos uno
y somos dos.
Me seduce su intenso silencio,
porque me permite ser luz…
Disipo el fango y traspaso
la enmarañada zona de
oscuras y rojas pasiones.
Lentamente el brillo nocturno
acude al llamado de las ánimas
y caminamos sueltos de amor.
Ahora sé, que fue un grato recuerdo.

Quilmes, 07/12/2015

Eduardo Dolores Servando

                                        Pintura Carol Retamoso
El ave y su territorio
 

Su nido junto al Coiquén.
En la cúspide del cerro,
bajo sus faldas, la meseta.
Tierra de los Vientos,
un lugar de zorros.
sovare de Vegas Verdes
cruzando el riachuelo
remontando el empinado.
 

…Quirihue….
Donde converge el encuentro
de un pueblo con visajes antiguos
gentío laborioso y tradicional,
afanado en sus quehaceres,
cultivando, amando la vida
entre cerros y bosques,
próximo al mar, que tranquilo le baña.
 

En su lar terso el ave volita cada día
los cuatro puntos que colindan con su nido,
en vuelo rasante por los campos,
bajo el sol, sus alas van arando la tierra
detienen el viento para proteger la espiga,
mueve las nubes para regar los sembrados
y cuida en noches de tormentas
cuando el cerro sombrea.

Y al norte
Llohue, Los Remates y San Juan,
lindas tradiciones y leyendas
cantos a lo humano y lo divino
devoción, ritos paganos y
hermosas mujeres de atuendos sensuales,
alucinan con ojos de arcoiris
a incrédulos afuerinos
en la celebración de San Sebastián..
 

Planeando por El Guanaco,
en el cordón cordillerano
orillando el pacífico del sur.
como hongos y pastizales
brotan bosques de pinos
que cada año laboriosas
cuadrillas talan y talan
y vuelven a brotar.
 

Entre caminos sinuosos
por extensas quebradas
un largo andar hasta El Porotal
la vieja estancia familiar
donde frondosos árboles
se multiplican cargados de manzanas,
el campesino paciente cosecha.
Prepara el caldo de chicha,
que un parroquiano sediento
beberá hasta su sed saciar.

Y en Manzanares
la niña junto al río
lava con afán sus pies cansados
de tanto caminar,
le espera un largo trecho
antes de llegar al hogar,
donde aguardan sus hermanos
con pan de rescoldo, chicharrones
un mate y mucho que conversar.
 

Por San Juan, entre cuelchas y
sombreros de paja
el ave escudriña imponente
la casona patronal
de San Agustín de Puñual,
donde nació el héroe que defendió
su patria en un combate naval.
 

Va el ave cada día a su madrigal
al sueño profundo de un amor encontrar,
extiende sus alas, erguido su pecho
con la mirada al infinito, muy lejos,
donde otra avecilla arrulla entre sueños
el embeleso que el ave quiere acariciar.


Extraido del libro Vuelo del Ave
 Derechos exclusivos reservados para todos los países, ninguna parte de este libro puede ser reproducida, transmitida o almacenada, sea por procedimientos mecánicos, ópticos o químicos, incluida la portada, sin la autorización protocolizada del autor.

jueves, 18 de febrero de 2016

Sarah Petrone

                                                         Pintura de Etam Cru
 
NOSTALGIA

El sabor de tu piel, inconfundible,
mezcla de miel y vino perfumado
arremete como un trueno en mi memoria
y desata mis deseos trasnochados.

Emergiendo como relámpagos furtivos
una vieja guitarra hace  su canto
y es tu voz, la que vuelve redimida
y a través de sus notas, mi nostalgia.

Desiste a mi piedad insobornable,
no habrá perdón. Mi noche ennegreciste.
Afuera, el tiempo pasa inexorable,
dentro de mi, acaso yo no exista.

Dolores Pombo

                                         Pintor Sergio Aielo
FRIO

veo la nieve en los picos

y en el azul del lago

la soledad 


EXTREMOS

gracias al llano

que me dió la cima

y a la cima 

desde donde 

veo el llano

un cristal estalla
sobre 

aquel pavimento

donde todo surge 

los extremos se juntan

la vida 

es 

una mesa 

redonda