viernes, 1 de septiembre de 2017

MALU de Lujan

                                            Artista Valentine Hugo


SE HUNDE EN EL SILENCIO

Van los poetas dejando su canto
a la vera de su puerta
recoge el viento luceros
que en el horizonte quedan.
Agitar de sollozos
silencio que hunde
en el mar su tristeza
danzan los poetas
de corazón anhelante
y honda mirada
donde el amor navega.
Dejan sus versos
de colorida promesa
y escapan de cadenas
que en la tierra
su ancla tiembla.
Van por las calles
donde nadie les encuentra
donde nadie sabe
lo que su pecho encierra.
Llevan al cuello
la marca sufriente
de dolor y niebla
espina clavada
de oscura trascendencia.
Llevan los poetas
prisionera su pena
dejan sus pasos
la cansada huella
antorcha sin tiempo
y rosa serena.
Los poetas
son como los gitanos
que errantes marchan
cual vuelo de pájaros
que llevan alas
donde sus penas cuelgan
llevan plumaje
de adormecida belleza
y su vuelo es danza,
es canto, es sueño y regocijo
pero también...
¡tristeza!


Simón Esain

                                                  Artista André Masson
1

miraba la montaña y decía
es poco lo de este día

me daré por anochecido
cerca de hay
nada




2

eso no pasó
no se ha ido
aquí todavía
está pasando




3

sacar algo
contarlo tanto
morir nunca

(De: Un ventanuco restante, poemario inédito)









El acelerador de partículas


Para reproducir la creación del mundo acudíamos a un muy simple procedimiento.
Extendíamos los brazos y comenzábamos a girar sobre las puntas de los pies conservando el mismo lugar donde estábamos parados, y sin perder las zapatillas (si las perdíamos en el primer intento, nos agachábamos a ajustarles los cordones). Lo hacíamos cada vez más rápido y con los ojos abiertos, sin hacernos trampa. Luego se nos abría la boca y las palmas de las manos apuntaban hacia abajo. Luego, cuando ya no distinguíamos nada que no fuera zumbido y bamboleo, gritábamos para no perder la imprescindible referencia a medida que del desmenuzamiento total ingresábamos a un estado de nebulosa loca, incluido el rastro que alrededor formaba nuestro grito desatornillado que se unía a los otros. Nuestros corazones reían.
En esos momentos zumbones, inclinar la nuca atrás y levantar los ojos hacia donde del cielo quedaba apenas un centro de circuitos en marcha, oscilante, tambaleante embarcado en su color de siempre un poco turbio, era una proeza que ninguno podía soportar más de un segundo, porque equivalía a descoyuntarnos de toda referencia y espiar en el mismísimo ojo de dios. Un segundo bastaba para comprender que no éramos capaces de soportar esa mirada.
Suspendida esta tentación final por un golpe de los arrepentimientos que aún teníamos embolsados, el tono postrero de nuestro grito se elevaba a festejo necesario y se nos escapaba para acabar desfallecido en una risotada tras otra, que nos privaba del aleteo de los brazos justo cuando más lo necesitábamos porque nos sentíamos a merced de nubes que pisoteábamos sin querer y que se nos enredaban a la cabeza y los tobillos sin que necesitáramos creerlo.
Borrachos del único modo que los adultos nos permitían, festejábamos a costillas del insolente al que peor le había ido y que estaba tratando de levantarse del polvo, mientras nuestra obra se esterilizaba en la normalidad pedestre del primer patio delantero que todavía parecía querer irse a la parte trasera de la casa, de las paredes alargadas que volvían a no ser tan largas, de la tranquera abierta que por no mucho tiempo más era dos o tres tranqueras que pasaban, de los corrales ya negros y achatados, del sol sobre el desparramo de cardos, de los montes azulejos que ya se habían posado allí donde siempre estaban.

De: Prosa Breve III

Norberto Barleand

                              Artista Alejandro Burdisio

Garras del Viento



Caminé por el mundo
buscando un camino,
por huellas lejanas de historias y siglos.

Caminé por la lluvia,
deslumbrante ,solemne
con un tajo de espanto en el centro del miedo

Caminé por la gruta de los dioses ajenos,
por las calles moradas ,
por las noches de barro.

Caminé con los potros de la humana ceguera
el anhelo y el brillo
Caminé con los ruegos de bizarras victorias
Con centauros y arpas
Con las garras del viento

Camino este tiempo ,
de ausencias y heridas
un baúl desteñido,
una estrofa inconclusa,
una llama encendida y sin fuego,
un cincel de agonías, tempestades ocultas
y esta furia
prepotente y difusa
en la ojiva del canto







Un niño se ahoga en una foto

Alan Kurdi un niño de 3 años
muere ahogado en una playa de Turquía ,
huyendo de la guerra en Siria ( imagen que recorrió el mundo)
23 de septiembre de 2015

Un mismo cielo cobija universos
mientras el mundo
gira y gira
al revés de los sueños ,

Un niño se ahoga en una foto
corre en el mapa de las redes
desde las cómplices catervas
donde gestaron su muerte .

Tragedia, Poder.
el tiempo en la orilla de los árboles
y las ruinas que construyen.

Lobos con turbios aullidos,
ocultas acechanzas
en las pirámides del viento.

Un niño muere ahogado en una foto,
miramos con asombro ,
sin ver.
Pasan Imágenes
y pasan
Imágenes ,
la misma ,
más imágenes
Pasan y pasan
Ligera,
banal,
vertiginosa.
Transcurre la muerte de un niño
que miramos en el bar,
la cocina,
el cuarto ,
multitud de niños arrasados de su tierra
Refugiados
Perforados por las balas ,
el hambre
del adulto
y su oscura codicia que mata.

y la foto se cae,
ya no conmueve,

otra imagen circula
ligera,
banal,
vertiginosa

un spot,
un colchón
y la última foto de un político
que baila,
canta,
balbucea,
dice,
silencia
omite
deliberadamente
aquello que nunca
podrá explicar.

Marcela Kreischer

                                                         Artista    Tomasz Alen Kopera .
LATENTE

Anuncia el humo
candente lava
en las venas del roble
Hoy
Más tarde
O después.
A fuego vivo
los muros
lo dicho
lo callado

 y al amanecer
de los días

                  Florecerá.




SIN OLVIDO

No hubo despedida
se fué
silenciosa
calma.
Lo había dado todo.


 Al cruzar el puente 
  sus raíces la lloraron
 .

Desire Solo

                                       Artista Salvador Dali


1.  los augurios del señor no



non scriptum

el diáfano silencio encriptado en dreamwever

sorda estridencia de un amor que no es

perdido en los audífonos del jazz

perdido en el amor que no es







El todo terreno que atropelló a la mariposa blanca



17 grados centígrados

17 grados centígrados

17 grados centígrados

se fué,

nunca supo que existió.









3  casi queriendo tus versos en mis audífonos



en este estado de cosas

el país de los pinguinos viaja a años luz

todavía creemos que se dirige a los cogñac

pero eso casi no se usa ya

y yo sigo esperando

Raúl Pérez Arias

                                     Artista Vincent van Gogh
JOVEN CAMPESINA


No te imaginé en mi vecindario
porque eres de una urbe
donde no puedo asistir.


Me conmueve
verte a la distancia
con tu rostro
impregnado de misterio,
sola.


Van Gogh te dibujo con futuro
y yo sólo te veo desde el torreón
sin poder dedicarte
ni siquiera un soneto de ternura
joven campesina.



 

EL CAUCE DE LLEGAR


Anochecía sobre el ajedrez
del verbo amar
y súbitos sorteamos
barreras,talismanes;necesidades.
Hubo inquietud de saber si el camino
gastado por la piel
mantenía intacto el cauce de llegar
libres, hasta cortar el magnetismo
ocular de la espera final
y así hallar la senda
radical de nuestro destino.



 

A UNA AMIGA FOTÓGRAFA
                             para Ana Petrillo



Cuando quieras ametrallar la noche
dirige el centro ocular de tu cámara
con firmeza... y comienza.
Hay quienes aprietan a la humanidad
de sus ojos solo brota sangre.


Cuando quieras desahogarte
toma el capricho
que experimentes primero
y enfócalo hacia ti misma
pues es probable que al revelarlo
quede tu corazón expuesto ahí
y si estas conforme con la realidad
de aquel instante inesperado
verás que la mejor fotografía tomada
será esa que no soñaste nunca
...habrás fotografiado a Dios.






Lo ignorado
del día anterior
cuadernos del bosque.
La distancia; demora
de una botella tibia
que arrojó el mar.
Días laborables
que olvidó el descanso
bautizando la piel del descontento.




Elogio el tallo del agua
apocalipsis de la tarde.




Mis recuerdos son regresos
habitantes de la noche.
Es difícil mover el tiempo
y vencer el sueño de la roca.



Sonia Saavedra

                                            
                                           Revuelto de almas

La algarabía de pájaros, que entra por mi ventana es abrumadora, me quedo pensando, como nosotras en el taller, tratando de imponer una opinión.
De a ratos mientras por mi cabeza, pasan las letras, palabras a toda velocidad, vuelvo a pensar que volcar en el papel.
La humedad me tiene pegajosa y molesta, trato de poner orden en mi mente, pero el ruido de mi palo de agua es intenso, señal de que alguna alma requiere mi atención, me dejo llevar por mi espíritu.
Si, es Santiago que me dice no te olvides de mí, me estremezco seña de que está muerto, pero luego recuerdo que abuela decía, que nuestras almas van y vienen a su antojo, mientras dormimos, a lo mejor está dormido.
Vienen a mi entendimiento, los precios como hacer para envolverlos en un conjuro, en donde no puedan subir, por más que los dueños de ellos los quieran levantar.
También vuelan delante de mis ojos, los medicamentos y los miles de jubilados que lloran.
Y los despedidos qué? Me pregunta el corazón? me he quedado muda no sé qué contestar. Y la luz y el gas? Sigue mi cable río cerebral protestando.
Luego los hago callar a todos, recién escucho que un niño de 14 mato a uno de 10, que las chicas perdidas no aparecen, que una mujer quemo al marido, que Anahi todavía espera.
Un estremecimiento de todos mis instrumentos musicales, me lleva a pensar que en la habitación, estoy llena de almas, que quieren ser convocadas en mi papel, si, los niños de Siria aúllan de dolor, por sus padres sus abuelos, por ellos, que no pudieron cumplir con su plan en la tierra.
Los palestinos, los africanos todos, los afroamericanos.
Quedo en silencio, entiendo por qué mi palo de agua no deja de sonar, son miles de miles las almas que piden ser recordadas.
Desde lo más alto en el norte, vienen en tropel los nombres a mi entendedera, con velocidad increíble pasan de mi cabeza a el papel, atapascos , yumas apaches y yuquis, los veo soberbios. Sobrevolando América toda me deslizo por los cielos llegando hasta mi computadora, me siguen almas
Iroqueses , Hurones, tupis , caribes, arauacos, tainos y guaraníes.
Charruas , pampas, araucanos puelches tehuelches y onas. Aztecas, mayas incas, mapuches.
Me impresiona la cantidad de almas que me piden las incluya en mi escrito, pienso, los que quedan son invisibles? Me doy cuenta que sí.
Es cuando las lágrimas que caen de mis ojos, me ciegan y no sé qué más escribir, es mucho el dolor, la habitación se llena de luz, veo caritas sonrientes, veo Anahi, veo Santiago, los aborígenes americanos, todos envueltos en luz. Se, sin saberlo que mis lágrimas de dolor y piedad, mi no, olvido, les hace bien…
Termino de escribir, ahora llegar al taller, leer, compartir, lugar de paz, de armonía, de amor.