jueves, 15 de junio de 2017

Maria Amelia Diaz

                                                 Obra de Antonio López García



SINFONÍA EN BRUMA MENOR

La noche es grave,

y llega con un toque suave de ciruelas,

se iza sobre el azul cobalto desteñido,

Penélope implacable, desteje el día.

Grave también, entra en la casa,

envuelve las cosas, las esfuma.

Todo es fantasma, humareda fugaz.

También yo, vista desde otros ojos,

soy una bruma más en el ojal de la ventana.


(de La dama de noche y otras sombras)







TUPAC


Su cuerpo marcó entonces los cuatro puntos cardinales

atado a los cuatro caballos del viento,

era el hombre de Vitruvio, el hombre dibujado por

/Leonardo

como una constelación inversa sobre la piel oscura

/de la tierra,

su piel de andesita destinada a una dinastía de olvido.

Pero había aprendido a solas a repetir el grito

/insensato de los libres,

había gritado a solas la esperanza posible,

y levantó su estirpe en cada matorral, y en cada

/piedra,

la multiplicó hasta alcanzar el número exacto que

/precisa la furia.

Y fueron la rebelión y Sangarará,

y desde la cumbre erguido junto al cóndor, el dios

/Huiracocha.

Después..., la derrota y el martirio,

y sus miembros rotos por los caballos del viento.

Los tiranos olvidan que algunos hombres mueren

/para ser inmortales,

y vuelven a la tierra convertidos en héroes

para encender el rescoldo de los antiguas hogueras.

Por eso a Tupac, siempre lo disputan los cuatro

/puntos cardinales.


(de Para justificar a Caín)


Alejandra Alma

Obra de  Tomasz Alen Kopera



II
 
Beso la hora del crepúsculo
ese instante entre los ojos y la boca
donde una lágrima cae
suavemente

incluso su sentido.



III


Amamos por descuido.
No sé, si acaso podríamos cuidarnos
por amor.


IV


Un sol dormido en el recuerdo de su brillo, podría despertarte en pleno insomnio.


    

© Norberto Barleand

                                             Obra de  Robert Neffson



 Ciudad




Amo esta ciudad desde su origen,

Oculta, vagabunda,

la neblina oscura de sus tardes.  



Amo los sótanos,

la prepotencia del sol en las veredas,

un verano de vino en madrugada . 



Amo la lluvia en las paredes,

el balcón del amante ,

los naufragios de pasiones inconclusas. 



Amo el otoño trepando las puertas

con timbres de rojas porcelanas,

canarios de un patio en primavera

las cornisas arrugadas del invierno.



Amo los barrios petulantes,

donde transcurren el dolor y la alegría,

los gallos del suburbio

una luz atrapada de caricias

en el barro de los ojos

con sus ánforas de lágrimas perdidas. 



Amo el corazón de las calumnias,

la soledad de calles sin retorno,

el acero en los pedales de la noche. 



Amo los destellos de la luna,

la esperanza del canto en los silencios

y un coro de amor en las entrañas

que juega con los párpados

a mirar el cielo y su distancia


 




ESQUINA


Me alejé del barrio

con una fábula de imágenes

hacia los umbrales del futuro.



Rebeldías inciertas,

multitud de ágoras perdidas,

jornadas,

laberintos.




Parodias de cotidianas espesuras,

tembladeral de pasiones y diluvios.



Las ausencias sucedieron en mi mente

olor a recuerdo,

casi olvido



Transcurrieron

años ,

congojas,

sonrisas



Cuando volví a la esquina

encontré al flaco Trejo

en el mismo lugar

debajo del farol ,

ajado de tiempo

y telaraña de noches sin retorno



Martha Goldin

                                                  Obra de R. Magritte


hundir mis manos en los huecos de tu historia
                                 hacerle un guiño al tiempo
morderlo hasta que grite
borrarte las mujeres que miraste
         y la huella que dejaron en la yema de tus dedos
besar tus párpados dormidos ,estremecerte,
y que me sueñes 
                             me sueñes
                                             
estar en  tus sueños 
                                                siempre



  en aquella casa de  la calle Gorriti                                         
              florecían
                                          los malvones y el limonero
                        y  los  sueños florecían con ellos
eran otros tiempos
 
                              las puertas entonces estaban abiertas
mi corazón estaba abierto
 en aquella casa de la calle Gorriti
                                                     
                             se desvaneció  el tiempo
                                                 como  tantas otras cosas



Italo Anthony Guamán Cepeda


                                                        Obra de Jeff Rowland


Soledad




¡Qué fría es la soledad! cuando en silencio,

lentas, crueles y moribundas

pasan monótonas las horas.



¡Qué frio se vuelve el espacio! cuando vacío,

triste, se queda sin el sonido

de esa voz que tanto anhelas.



¡Qué triste es saberse vivo! cuando la noche,

derroca al sol de su hegemonía,

y destierra a sus rayos que eran los únicos

que me hacían compañía.








¡Habla!


¡Qué maravilloso es soñar!

y creer vivir de nuevo,

eso que atrás quedó y el tiempo,

entre el polvo se encarga de esconderlo.



Los recuerdos se confunden con los sueños

y la mente forma un mundo paralelo,

donde apenas se distingue la vigilia

de las imágenes que nacen del ingenio.



¡Habla mujer!, ¡habla!

no importa que sea un sueño.

Hablemos ahora mientras podemos

que pronto llegará la aurora.


Manuel Barranco Roda ( Lolotónico  Lolo )

                                                      Obra de Minjae


  
Nuestra
 "La Fuente de la Salud"



Era mágica
cuándo yo era "enano"
corriendo entre los Olmos negros,
que cubrían,
su cielo
con hojas,
verdes ramas
con ardillas y pájaros.
El Carpintero,
por ejemplo.
Después en la Tierra,
corría el conejo,
algún zorro,
jabalís
ratones de campo,
el famoso lagarto.
Estaba, estaba
El Agua Santa,
El Agua de Vida
por la que venía
la gente
El Pueblo llano
Porque La Fuente de la Salud,
es del pobre;
de los enamorados,
y de sus primeros besos.
De ese juego
de los niñ@s ,
sin preocuparse
por ser mayores.
Del paseo del abuelo,
que le da juventud.
Las comidas
de familia
de llevar la Tortilla,
para respirar Libertad.
Esas pipas, entre palabras...
Nuevas palabras,
de los primeros botellines
en el Bautista.

Me he dado cuenta,
que es parte de mi vida. 




MI FLOR
 

Ningún Cáncer
podrá hacer
que te olvide.

Me quedo
con todas tus caricia
y esas palabras serenas
de media tarde.
Con tus besos
de primavera
al lado del Almendro.
Con esos días de cine
y como nos peleábamos
por las palomitas. Recuerdo...
¿Te acuerdas?
¿Me puedes oír?¿Verdad?
¿Te acuerdas?
Cuando montábamos
con la bici
por la Fuente de la Salud
y te caías
y iba corriendo ayudarte.
Loco
por si te hubiera pasado algo
y te restregaba
una flores
por las heridas
para curarte
porque lo habíamos visto
en esa película del oeste.
Yo me creía el mayor
porque cuidada de ti.
Pues ahora tu eres mi Flor
y cada vez que te recuerdo
curo mis heridas.
Estas aquí
dentro de mi sangre
y ayudas a mi corazón
a bombear
y a mi mente a sentir.
Te quiero
y nada, ni nadie
lo podrá cambiar
MI FLOR.

Marcela Kreischer

                                Obra de Jacek Yerka

LAS LOMBRICES NO TIENEN OJOS.


Sin rumbo arrastran

olvidos de su tierra

baldosas de lujo

poderío de ricos.



COLORES DE LLUVIA




Pinta lluvia

en lienzos secos

Salado mar

Por amor ?

Por des . ..?

Por tutti !!!

Por los poros

los pinceles

los colores


LLORA

Un arco iris más allá

SONRÍE.