lunes, 24 de septiembre de 2018

Pablo Albornoz




                    




Julio O.Peralta -Ismael D'Urbano




Mi insomnio es un rostro dibujado por el espanto de la noche.....
05/09/2018

Dibujo: Ismael D'Urbano
Necochea...pcia.de Bs.As
Septiembre de 2018.*

 Dibujo
Ismael D'Urbano
Septiembre del 2018
Necochea, pcia.de Bs.As.

 Se incendia un bosque a orillas de mi sangre,
pájaros ciegos arden en mi cieloraso medular....
No sé que hora es...nunca lo sabré en este mundo sin relojes.....la noche tiene una mancha de sangre seca en su enagua....los grillos sepultan su canto debajo de las sombras......

Irma Verolín



EN LA COCINA

Mi abuela desplegó  
sus muchas sombras
a lo largo de la mesa
en la cocina
entre cacharros y pan duro.
La vida se multiplicaba  
incansablemente
alrededor de la mesa
pero mi abuela se alimentaba
de indigencias
entre el escaso devenir del día
y los trapos húmedos
puestos a secar.
Mi abuela, Reina de la Noche   
anochece en mi memoria
como una flor inmensa.
A veces  
en esta misma cocina
cierro los ojos
y me voy muy lejos
tan lejos
que el mundo desaparece.
Como llevo la memoria cosida
a los pliegues de mi ropa
me desnudo: soy carne
nada más
uñas
huesos
y del otro lado, el mundo
minúsculo
titila en escuálido esplendor
porfiado en persistir
dentro de una cocina
con trapos húmedos y pan duro.





     FUISTE UN NIÑO PERDIDO EN LA PLAYA

                    Fuiste un niño perdido en la playa.
El verano comenzó sin lluvias 
y con mucho viento
aquel año.  Meses antes
Marilyn Monroe se había suicidado
entre las paredes despojadas  de su casa.
                    Te perdimos
te perdiste
en aquella playa atestada de gente:
una extensión de cabezas y detrás, el mar
-  majestuosa visión
luz intensa crispándose en el aire-.
Te buscamos
y no aparecías por ninguna parte.
Un chico rubio, repetía mi abuela
y con un brazo ella señalaba su  propio ombligo,
de esta altura
con los ojos claros.
Te seguimos buscando
entre el estallido intermitente de aplausos
y esos rostros de fotografía
que estiraban muy hacia allá la mirada.
  Te llamamos hasta cansarnos
con nuestras voces afónicas
que hicieron estremecer el viento de la playa,
a los gritos te llamamos.
En el fondo
el mar efervescía
apabullante
traslúcido. Al final
te encontramos, venías  riéndote
montado sobre los hombros
de un muchacho  alto.
Hermano,  te encontramos por fin: el sol 
enfocaba tus ojos
después del mediodía en la playa
aquel año
cuando el mundo era tan nuevo
tan nuevo
que  todo alrededor
hacía ruidos de envolturas rasgadas.
Lejos
un  barco se deslizó con su  inflamada vela amarilla
sobre el translúcido mar.


Pintura de Pierre Édouard Frère           

Emilio M. Muñoz

                                     

                                                       ¿En tu pais tambien...!



En la soledad de hambres indecibles,
las ricas sociedades discurren ahítas de placeres, 
mientras sus mujeres cubiertas de pieles animales,
no saben que las carnes de aquellos, 
no se usan en saciar hambres imposibles.
Brillos de oropeles en los desfiles de burgueses de lo superfluo,
dejan de lado a las ideas del mejor reparto,
pensando que sus derechos, son soberanos.
Mientras al borde las arenas secas por calores imposibles,
la hambruna va tomando posesión de los mas débiles.
Un botellón sucio, opaco por la acción del agua y el sol, 
sirve de elemento de vida/muerte para todo el servicio.
Unas ramas con unos plásticos, son la casa de modas.
¿La pasarela?, todo el desierto con los cascabeles de las serpientes aplaudiendo...
Las armas circulan en un universo anexo,
llenando las arcas de traficantes y jefes de guerreros.
Nadie reclama nada, engañados por unas promesas de
buen servicio a la Patria, o a un bien estar que nunca llega.
La cultura duerme en el cajón de algún ministro,
y los medios económicos no llegan a mover la vida.
En los colegios, solo se entona el himno que mas
favorece a los escondidos negocios de estos indeseables.
Llega de nuevo la Primavera, pero las "golondrinas no
han vuelto en los balcones sus nidos a colgar".
Despierta, ciudadano del mundo.
Tu sabes muy bien de lo que hablo.

12 Agosto 2018

 

Pintura de  M Victoria León Manzano

Ana Guillot



mujer 3

la mujer arroja la llave
y va
descalza entre las olas que la apremian
es mortuorio el ahogo
(adentro o afuera del mar)
la mujer lleva apenas branquias pequeñitas
cómo competir con los pulmones
ávidos de humo y alcohol
los pulmones de ellos
cómo no ser carnada en semen blanquecino
                                                  pegajoso
cómo aliviar la posesión
da miedo esta paz de ollitas impecables
y de guisos
dan miedo el almidón, las aspirinas
da miedo el tenedor hundiéndose en la carne
la escena en la que él grita
y ella
llorando muy bajito
para que no se despierten los niños
                                          el hambre
                                          el deseo
de otro
o de abrirles el vientre con hebillas de nácar
destriparlos
de espaldas a ese mar
da miedo el que mastica
los signos femeninos
el que se come la luna
como un chocolatín  blanco
                                 cotidiano

De: La orilla familiar (Buenos Aires, Botella al mar, 2011).






elegir podría ser
la manera de llevar la corona
con el cabello suelto
y sin que pese

traspasar el espejo y entender el revés
para que venga
por detrás de la bruma
la imagen

/cuando sea de día
habrá de despertar
en un jaula abierta
como una oruga
a punto de lanzar su flecha
sobre la hoja fresca del almendro/

 

De: Taco de reina (inédito). Integra las antologías Liquid/ámbar (Buenos Aires, ed. Vinciguerra, 2016) y Polvo que late (Buenos Aires, ed. Ruinas circulares, 2017).

Roberto Fiorenza

 

Para EDNA

Tu tierra de fuego
En el centro de tu alma
Tu tierra de ancestros bravíos
Y de cielos turquesa.

El cielo de tus ojos
Vuela sobre ciudad de México
Entre auroras solitarias
Y amaneceres rápidos.

Tu sonrisa diáfana
En parques luminosos
Tu abrazo amigo
Crece en la distancia.

Y yo aquí
Bajo la llovizna nostálgica de Bs.As.
Refugiado en algún barrio
Te espero y te sueño.
 
 
 
Villa Lynch blues

Entrabamos juntos al suburbio
Yo con vos
Y vos conmigo
(Es lo mismo).

Y la madrugada feroz
Nos recibía...
Con ron
Con algo indecible.

Tus ojos almendra
Brillaban en la noche
Yo te seguía en silencio
Seguía tu rumbo.

Me llevabas a un cuarto gris
A descubrir tu piel
Y descifrar tus secretos
Yo aceptaba ese reto.

Nos amabamos 
En un suburbio violento
Y algo de vos
Quedaba en mí.

Asesinaban gente cerca nuestro
Pero nosotros seguíamos soñando
Por las calles de...
Villa Lynch.

Pintura de Gwendolyn Berndt-Kuchel

Mariel Monente



Adentro
 
muy adentro
sólo en determinadas circunstancias
se suelta
esa bandada de aves oscuras
aletean
con ese ruido silenciado
en lo profundo de los ojos mudos
desfibrilan
detienen su propio espanto
luego
se vacían.


Anoche había una ausencia
 
como un nido gris iluminado
hálito blanco
haciendo remolinos
y en la nuca, sorda, se corrompía el vacío
y esa pajarera
¿qué tanta rama, ramerío, necesita el ave danzante?
da saltitos entre briznas de pelo
entre los tendones rosados bajo la piel picotazos de sol

ausencia nueva
anida
por primera vez.

Acaso lo fugaz
Ediciones El Mono Armado

Pintura de  Jessica Spangler